El aporte de la Cumbre del G8 en el 2010

Stephen Harper, Primer Ministro de Canadá

«The 2010 Muskoka Summit » de « G8 2009 : From La Maddalena to L’Aquila »
G8 Research Group y Newsdesk Communications, 2009.
PDF en Inglès aquí.

La Cumbre del G8 a realizarse en Muskoka, Ontario, en el 2010 y cuyo país anfitrión será Canadá, constituirá el trigésimo sexto encuentro de esta índole (y el quinto de Canadá). Por muchos años, el G8 ha demostrado ser un grupo sumamente exitoso, el cual ofrece a aquellos países que tienen ideas afines, la oportunidad de crear el impulso para abordar asuntos que atañen a millones de personas en el mundo y conseguir los recursos necesarios para hacer frente a algunos de los retos más apremiantes que enfrenta la humanidad.  Canadá valora inmensamente el papel que ha desempeñado el G8 en asuntos que afectan al mundo entero.  La Cumbre de Muskoka del próximo año será una ocasión magnífica para lograr avances en la labor que realiza el G8: fomentar los mercados abiertos y el libre comercio en momentos de caos  económico, insistir en una acción verdaderamente global frente al calentamiento del planeta y abogar por la libertad, la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho.

A mi juicio, existen cuatro grandes áreas en las cuales el G8 podría continuar impulsando hacia adelante la agenda en el 2010: la economía mundial, el cambio climático, el desarrollo y la gobernabilidad democrática.

Economía

El grado de cooperación internacional luego de la crisis económica del 2008 ha sido sin precedentes. Gracias a los esfuerzos mancomunados del G8 y del G20, los gobiernos actuaron sin demora, y de manera concertada, para estabilizar el sistema financiero y estimular a las economías que han disminuido su crecimiento. Colectivamente, se comprometieron a hacer frente a las medidas proteccionistas. Aun cuando no podía negarse la solidez del sector financiero de Canadá, adoptamos importantes medidas de estímulo económico, destinadas a contrarrestar la vasta desaceleración a nivel mundial. Y Canadá fue un paso más allá al reducir unilateralmente los aranceles y poner en práctica un ambicioso programa de libre comercio y de acuerdos de asociación económica.

Tengo la expectativa de que para el verano de 2010, cuando los líderes mundiales se reúnan en Muskoka, la economía mundial habrá comenzado a repuntar y se vislumbrará un crecimiento renovado. No obstante, los asuntos económicos serán el tema central y prioritario de la Cumbre de Muskoka. Los líderes tendrán que coordinar acciones a fin de retirar algunas de las respuestas temporales en materia de políticas que fueron impuestas para enfrentar la crisis. Asimismo, los líderes tendrán que buscar formas de acelerar la recuperación, especialmente en lo que atañe al empleo.  Canadá aprovechará la ocasión de que estará presidiendo el G8 el próximo año para crear el impulso necesario para apoyar una recuperación sostenible.

Cambio climático

Las negociaciones internacionales en las Naciones Unidas sobre cambio climático culminarán en Copenhague en diciembre próximo. Canadá está trabajando de manera activa y constructiva para alcanzar un nuevo y ambiciosos acuerdo exhaustivo, un acuerdo que abarca la mayor parte de las emisiones a nivel mundial e incluye compromisos vinculantes por parte de todas las principales economías. Al mismo tiempo, se prevé que un acuerdo exitoso en Copenhague debe además apoyar y permitir el crecimiento sostenible, inclusive mediante el incremento en el suministro seguro y accesible de energía limpia a nivel mundial.

El logro de este objetivo requerirá del liderazgo de parte de Canadá y de sus socios miembros del G8, como asimismo de todos los demás países que participan en el Foro de las Grandes Economías (MEF, por sus siglas en inglés) liderado por Estados Unidos sobre Energía y Clima. Se necesitará una nueva alianza entre los principales países desarrollados y los en desarrollo para que se consiga realmente un avance en los próximos meses. El MEF aporta un nuevo e importante proceso en este sentido, un proceso destinado a brindar un impulso político a las negociaciones sobre cambio climático que lleva a cabo las Naciones Unidas, consolidando al mismo tiempo la colaboración mundial en cuanto a desarrollo y despliegue comercial de tecnologías de energía limpia.

Desarrollo

Desde hace ya bastante tiempo, el G8 ha venido cumpliendo un papel de liderazgo en materia de desarrollo internacional. Está compuesto por algunos de los donantes más grandes del mundo, los cuales representan aproximadamente dos tercios de la asistencia oficial para el desarrollo. Por otra parte, el G8 ha proporcionado cerca del 80% de todos los fondos para el Fondo Mundial de Lucha contra el VIH, la Tuberculosis y la Malaria y el 50% de todos los fondos destinados a la Iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis (incluido el 98% de todos los aportes a nivel nacional). En el corto plazo, y en el contexto de la crisis económica mundial, el G8 puede ayudar a liberar recursos para el desarrollo a fin de recuperar el crecimiento económico que es indispensable para disminuir la pobreza de manera sostenible. De igual manera, el G8 puede seguir manteniendo la atención internacional centrada en las dimensiones sociales del desarrollo, a saber, la salud, la educación y las áreas de vital importancia ligadas al bienestar materno-infantil.

Gobernabilidad democrática

La promoción de la libertad, de la democracia, de los derechos humanos, y del estado de derecho han sido los temas centrales en los cuales ha estado enfocado el G8 desde su creación en la Cumbre de Rambouillet en 1975. Entre las principales iniciativas emprendidas por el G8 en lo que se refiere a la democracia cabe destacar la Declaración sobre Valores Democráticos de 1984, la Declaración Política de 1990: Asegurando la Democracia y el comunicado de 1997 en su sección sobre democracia y derechos humanos.

La esencia del éxito alcanzado por el G8 ha sido los valores que compartimos. Éstos han ayudado a convertirlo en un organismo eficaz, capaz de tomar medidas rápidamente y de manera concertada. Estos valores serán un tema crucial en la Cumbre de Muskoka, ya que estamos convencidos de que constituyen la base para el establecimiento de sociedades justas y estables. Y estimamos que una mejor gobernabilidad en términos más generales podría ayudar en gran medida al fortalecimiento de aquellos estados frágiles en peligro de fracasar.

Conclusión

El G8 es una institución que goza de un historial donde queda de manifiesto que ha sido capaz de hacer progresar las agendas, de atraer la atención hacia cuestiones que han sido pasadas por alto y, quizás lo que es más importante aún, de ser capaz de movilizar recursos para enfrentar los desafíos globales.

Por todas estas razones, me siento sumamente complacido de dar la bienvenida al mundo en  Muskoka el próximo año. Muskoka es intrínsecamente canadiense — un paisaje que ha sido la fuente de inspiración para poetas y pintores. Es el hogar de diversas comunidades prósperas de las Primeras Naciones. Su abundancia en recursos naturales es digna de destacar, incluidos grandes bosques y más de 600 lagos, rodeada de riberas rocosas, y todo esto a sólo 200 kilómetros al norte de Toronto, nuestro más importante centro urbano. No es de sorprender que  Muskoka haya sido por largo tiempo un refugio apacible para los habitantes de las ciudades y que sea ahora un centro enfocado hacia el ecoturismo.  Tengo la esperanza de que en este entorno tranquilo, los líderes mundiales encuentren una fuente renovada de inspiración para abordar las innumerables cuestiones globales que enfrentamos y que requieren de nuestro accionar urgente.

Translation: Fox Translations

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